
"El reino de los cielos se ha acercado..."
En 1994, Ruanda pasó por uno de los momentos más complicados en su historia nacional. Más de 1 millón de personas fueron muertas en la guerra civil que se desarrolló entre Hutus y Tutsis. Muchas cadenas de televisión pudieron reportear este suceso. Era cosa de poner un poco de ojo y darse cuenta que el ser humano posee algunas características que hicieran pensar que somos verdaderos caníbales. Quizás así lo vieron algunos, sentados con mucha comodidad desde sus sillones; meros espectadores.
La cruda realidad.
Parece que Dios se olvidó de algunos. A priori.
Creo que el cielo y el infierno son realidades presentes. Muchos asumen de buenas a primeras que cielo e infierno son escenarios futuros que se presentaran post-mortem, pero pienso que independientemente del momento en que uno muera, existen ahora, no sé bien si como estados o lugares.
Jesús tenía claro que el cielo tenía un sentido para nosotros acá en la tierra, y cuando lo menciona en forma educativa en sus parábolas creo que no tan solo buscaba dar a conocer el futuro, sino cómo sus discípulos podrían dar a conocer esta realidad en base a hechos, osea, creencias que llevan a hechos guiados con un sentido definido.
Pareciera ser que basta mirar el mundo y percibir que la tierra se asemeja más a un estado infernal que a un cielo prometido.
Creo que esto no es lo que Jesús quiere... y no quiere que siga como está. Creo que desde el comienzo de su ministerio tuvo un plan meticulosamente inteligente.
Prepara a personas, discípulos, gente común y corriente para transformar el entorno en base al amor, la paz y el servicio a otros.
Ahora, ¿Cómo encaja la realidad de un cielo y un infierno en el presente de la tierra?
Tanto el cielo como el infierno pueden ser previstos en la tierra en base a lo que vemos. El plan de Jesús es que sus seguidores sean personas que puedan anticipar el reino celestial de Dios en la tierra.
Cuando vemos a personas dando prácticamente sus vidas por causas tales como víctimas de pandemias, terremotos, injusticias sociales, entre otras, podemos ver que unos hacen algo por otros; en cierta forma sirven. Podríamos ver a sacrificios santos llevando las buenas noticias del evangelio como una señal de la esperanza en la cual creen.
Pareciera reflejarse algo... el reino de los cielos se acerca.
Cuando vemos personas asesinándose unas a otras, violaciones, separaciones, odio, violencia... Pareciera ser que se aproxima el infierno a la tierra.
El punto es que las personas acercan o el cielo o el infierno a la tierra.
Lo interesante de este punto de vista es que Jesús no quiere sacarnos de la tierra para llevarnos a un paraíso eterno en forma inmediata. El sentido de vivir en la tierra es acercar el cielo a la tierra. Cristo no quiere que sus seguidores se cierren en la promesa de un cielo que ni siquiera merecen; algo así como un cielo propio, sino quiere que compartan del cielo que Dios prometió como una imagen acá en la tierra, especialmente a aquellos que no tiene recursos, ni esperanza.
Desde la perspectiva de Dios, el asunto ha sido bajar constantemente del cielo a la tierra. Basta apreciar la venida de Cristo. Cielo a tierra.
Como una imagen...
Vidas que acercan el infierno a la tierra.
Vidas que acercan el cielo a la tierra.
Mañana es una nueva oportunidad de acercar el cielo a la tierra.
¿Qué fue de hoy?
[Ideas basadas en lecturas de Velvet Elvis]
