6.12.11

Lo que al mundo le cuesta tanto comprender...

Hace 7 años leí un libro que recuerdo poquísimo de su contenido. Cerca de 300 páginas llenas de reflexiones y exégesis pero con un acierto sumamente milimétrico. Nunca olvidaré, a mi juicio, la mejor ejemplificación que he leído acerca de la gracia.
Por eso seguimos vivos...

Imaginemos que tienes un hijo de 6 años a quien tú amas profundamente. Trágicamente un día te encuentras con que tu hijo fue horriblemente asesinado. Después de una larga búsqueda, los investigadores encuentran al asesino. Tú tienes que decidir.
Si usaras todos los medios que tienes en tu poder para matar al asesino por su crimen, eso sería venganza.
Sin embargo, si quedaras conforme esperando que las autoridades legales tomaran el caso en sus manos para ejecutar sobre el asesino lo que sería apropiado – un juicio justo, una petición de culpabilidad y la pena capital – eso sería justicia.
Pero si tú decides olvidar lo cometido por el asesino, perdonándolo completamente, lo invitas a vivir a tu casa y lo adoptas como tu hijo, eso es la Gracia.

Dios decidió de antemano adoptarnos como miembros de su familia al acercarnos a sí mismo por medio de Jesucristo. Eso es precisamente lo que él quería hacer, y le dio gran gusto hacerlo.
Efesios 1:5