
Créanme, no había en él belleza ni majestad alguna; su aspecto no era atractivo y nada en su apariencia lo hacía deseable. Totalmente despreciado y rechazado por los hombres, varón de dolores, hubiese parecido que nació para sufrir.
Todos evitaban mirarlo; fue despreciado, y no lo estimamos.
Con plena certeza, fue él quien cargó con todas nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores, pero nosotros lo consideramos herido, golpeado por Dios, y humillado. Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido a palos y azotes por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo que en realidad nos correspondía a nosotros; aquel castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados.
Todos estábamos perdidos, como ovejas en el fango; cada uno seguía su propio camino, pero el Señor hizo recaer sobre este hombre la maldad inherente de todos nosotros. Maltratado y humillado, ni siquiera abrió su boca para intentar defenderse; como cordero, fue llevado al matadero; como oveja, enmudeció ante su trasquilador...
Después de tomarlo y juzgarlo, le dieron muerte; nadie se preocupó de su descendencia. Fue arrancado de la tierra de los vivientes, y golpeado por la transgresión de todo el pueblo.
Se le asignó una tumba con los malvados, y murió entre injustos, aunque nunca cometió violencia alguna, ni hubo engaño en su boca.
Pero el Señor quiso quebrantarlo y hacerlo sufrir, y como él ofreció su vida en expiación, verá su descendencia y prolongará sus días, y llevará a cabo la voluntad del Señor.
Después de su sufrimiento, verá la luz y quedará satisfecho; por su conocimiento mi siervo justo rescatará a muchos, y cargará con las injusticias de ellos.
Por lo tanto, le daré un puesto en lo más excelso del cielo, y repartirá el botín con los fuertes, porque derramó su vida hasta la muerte, y fue contado entre los transgresores.
Cargó con el pecado de muchos, e intercedió por los pecadores.
Hasta ahí llega Isaías.
Todo el tiempo creyó que valía la pena dar hasta la última gota de sangre por los que lo despreciaron)
¿De qué forma se puede demostrar que esa muerte valió la pena sino es viviendo hoy por el Cristo?
Because it's Your hand in mine... all the time