9.11.10

Love that never forgets

Hace unos días revisaba algo de lo que hay en este blog y me daba cuenta de cuán difícil es hacerse cargo de lo escrito. Una sensación extraña aparece cuando se percibe que no importa lo coherente que sean los pensamientos o tener en mente algo claro y preciso si aquello no va transformando tu día a día. Si aquello que suena coherentemente bonito, no tiene aplicación, ¿en que se convierte?

Viendo ''Remember me'' leí esa frase que dice ''El conocimiento del pasado te limita o te beneficia''.
Miro atrás y veo lo que Dios ha estado haciendo y siento que aún no me he apropiado de muchas cosas, en especial de lo que uno dice.

Joshua Harris, uno de mis autores preferidos, dijo una vez que no puedes ser afuera lo que no eres en tu hogar. Aparte de que lo diga él, es una verdad muy grande; grande porque se nos escapa en considerar muchos aspectos de los cuales no somos concientes.

Si Dios ve todo lo que hemos dicho, pensado, planeado, soñado a lo largo de nuestras vidas y compara eso con nuestra vida hoy ¿Qué pensaría de nosotros? ¿De ti? ¿De mí? ¿Sería coherente?

Quizás muchas ideas por desarrollar se convertirán en bonitas canciones de cuna para un Dios que no puede ser engañado por el lenguaje.

Ayer les decía a algunos amigos que lo dejen todo por seguir a Cristo en la misión que tiene para nosotros. Y luego pensaba ''Wow, si eso dependeria de mí cumplirlo... en mi vida''.  Sería una presión tremenda, insustentable.
¿A qué llego?

El amor de Cristo es el sustentador de todas las cosas y simplemente no se atiene al presente, sino que, desde nuestra perspectiva, viaja al pasado y allí está, y vuela al futuro y estamos seguros.
Cumplir lo que uno piensa, escribe y sueña depende de ese amor. Pasado, presente y futuro.
El conocimiento del pasado te beneficia para cambiar tu presente.

Love and speak

2 comentarios: